Las salas de crisis son espacios utilizados para controlar y mitigar las consecuencias de desastres naturales, tecnogénicos y sociales. Puede tratarse de una sala permanente en una instalación gubernamental o de una sala temporal para abordar una situación específica en curso.
En ambos casos, el objetivo principal de una sala de crisis es conectar diferentes departamentos/organizaciones en un solo lugar, permitiendo el conocimiento de la situación en tiempo real para el análisis, el intercambio de información y la toma de decisiones. A menudo está equipada con puestos ocupados por delegados de diferentes servicios externos, por ejemplo, la policía, los bomberos, los servicios médicos de emergencia, las empresas de servicios públicos, los medios de comunicación, etc. Cada delegado crea una visión general de su departamento y actúa como punto de contacto bidireccional para los equipos de crisis designados dentro de su propia organización.
También es común que las salas de crisis permanentes tengan diversos espacios con diferentes propósitos en las proximidades, como la propia sala de crisis, una sala de briefing y espacios dedicados a los equipos. Todos estos espacios pueden conectarse a una red de video unificada y la información puede compartirse en consecuencia.